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lunes, 15 de enero de 2018
Adulto... ¿de que se trata?
lunes, 13 de marzo de 2017
Los 12 hábitos de la personas resilientes...
Resiliencia: Los 12 hábitos de las personas resilientes

Resiliencia: definición y significado
La resiliencia, según la definición de la Real Academia Española de la Lengua es la capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas, pero en psicología añadimos algo más al concepto de resiliencia: no sólo gracias a ella somos capaces de afrontar las crisis o situaciones potencialmente traumáticas , sino que también podemos salir fortalecidos de ellas.La resiliencia implica reestructurar nuestros recursos psicológicos en función de las nuevas circunstancias y de nuestras necesidades. De esta manera, las personas resilientes no solo son capaces de sobreponerse a las adversidades que les ha tocado vivir, sino que van un paso más allá y utilizan esas situaciones para crecer y desarrollar al máximo su potencial.
Para las personas resilientes no existe una vida dura, sino momentos difíciles. Y no se trata de una simple disquisición terminológica, sino de una manera diferente y más optimista de ver el mundo ya que son conscientes de que después de la tormenta llega la calma. De hecho, estas personas a menudo sorprenden por su buen humor y nos hacen preguntarnos cómo es posible que, después de todo lo que han pasado, puedan afrontar la vida con una sonrisa en los labios.
La práctica de la resiliencia: ¿Cómo podemos ser más resilientes?
La resiliencia no es una cualidad innata,
no está impresa en nuestros genes, aunque sí puede haber una tendencia
genética que puede predisponer a tener un “buen carácter”. La resiliencia es algo que todos podemos desarrollar a lo largo de la vida.
Hay personas que son resilientes porque han tenido en sus padres o en
alguien cercano un modelo de resiliencia a seguir, mientras que otras
han encontrado el camino por sí solas. Esto nos indica que todos podemos
ser resilientes, siempre y cuando cambiemos algunos de nuestros hábitos
y creencias.De hecho, las personas resilientes no nacen, se hacen, lo cual significa que han tenido que luchar contra situaciones adversas o que han probado varias veces el sabor del fracaso y no se han dado por vencidas. Al encontrarse al borde del abismo, han dado lo mejor de sí y han desarrollado las habilidades necesarias para enfrentar los diferentes retos de la vida.
¿Qué caracteriza a una persona resiliente?
Las personas que practican la resiliencia:- Son conscientes de sus potencialidades y limitaciones. El autoconocimiento es un arma muy poderosa para enfrentar las adversidades y los retos, y las personas resilientes saben usarla a su favor. Estas personas saben cuáles son sus principales fortalezas y habilidades, así como sus limitaciones y defectos. De esta manera pueden trazarse metas más objetivas que no solo tienen en cuenta sus necesidades y sueños, sino también los recursos de los que disponen para conseguirlas.
- Son creativas. La persona con una alta capacidad de resiliencia no se limita a intentar pegar el jarrón roto, es consciente de que ya nunca a volverá a ser el mismo. El resiliente hará un mosaico con los trozos rotos, y transformará su experiencia dolorosa en algo bello o útil. De lo vil, saca lo precioso.
- Confían en sus capacidades. Al ser conscientes de sus potencialidades y limitaciones, las personas resilientes confían en lo que son capaces de hacer. Si algo les caracteriza es que no pierden de vista sus objetivos y se sienten seguras de lo que pueden lograr. No obstante, también reconocen la importancia del trabajo en equipo y no se encierran en sí mismas, sino que saben cuándo es necesario pedir ayuda.
- Asumen las dificultades como una oportunidad para aprender. A lo largo de la vida enfrentamos muchas situaciones dolorosas que nos desmotivan, pero las personas resilientes son capaces de ver más allá de esos momentos y no desfallecen. Estas personas asumen las crisis como una oportunidad para generar un cambio, para aprender y crecer. Saben que esos momentos no serán eternos y que su futuro dependerá de la manera en que reaccionen. Cuando se enfrentan a una adversidad se preguntan: ¿qué puedo aprender yo de esto?
- Practican el mindfulness o conciencia plena. Aún sin ser conscientes de esta práctica milenaria, las personas resilientes tienen el hábito de estar plenamente presentes, de vivir en el aquí y ahora y de tienen una gran capacidad de aceptación. Para estas personas el pasado forma parte del ayer y no es una fuente de culpabilidad y zozobra mientras que el futuro no les aturde con su cuota de incertidumbre y preocupaciones. Son capaces de aceptar las experiencias tal y como se presentan e intentan sacarles el mayor provecho. Disfrutan de los pequeños detalles y no han perdido su capacidad para asombrarse ante la vida.
- Ven la vida con objetividad, pero siempre a través de un prisma optimista. Las personas resilientes son muy objetivas, saben cuáles son sus potencialidades, los recursos que tienen a su alcance y sus metas, pero eso no implica que no sean optimistas. Al ser conscientes de que nada es completamente positivo ni negativo, se esfuerzan por centrarse en los aspectos positivos y disfrutan de los retos. Estas personas desarrollan un optimismo realista, también llamado optimalismo, y están convencidas de que por muy oscura que se presente su jornada, el día siguiente puede ser mejor.
- Se rodean de personas que tienen una actitud positiva. Las personas que practican la resiliencia saben cultivar sus amistades, por lo que generalmente se rodean de personas que mantienen una actitud positiva ante la vida y evitan a aquellos que se comportan como vampiros emocionales. De esta forma, logran crear una sólida red de apoyo que les puede sostener en los momentos más difíciles.
- No intentan controlar las situaciones. Una de las principales fuentes de tensiones y estrés es el deseo de querer controlar todos los aspectos de nuestra vida. Por eso, cuando algo se nos escapa de entre las manos, nos sentimos culpables e inseguros. Sin embargo, las personas resilientes saben que es imposible controlar todas las situaciones, han aprendido a lidiar con la incertidumbre y se sienten cómodos aunque no tengan el control.
- Son flexibles ante los cambios. A pesar de que las personas resilientes tienen una autoimagen muy clara y saben perfectamente qué quieren lograr, también tienen la suficiente flexibilidad como para adaptar sus planes y cambiar sus metas cuando es necesario. Estas personas no se cierran al cambio y siempre están dispuestas a valorar diferentes alternativas, sin aferrarse obsesivamente a sus planes iniciales o a una única solución.
- Son tenaces en sus propósitos. El hecho de que las personas resilientes sean flexibles no implica que renuncien a sus metas, al contrario, si algo las distingue es su perseverancia y su capacidad de lucha. La diferencia estriba en que no luchan contra molinos de viento, sino que aprovechan el sentido de la corriente y fluyen con ella. Estas personas tienen una motivación intrínseca que les ayuda a mantenerse firmes y luchar por lo que se proponen.
- Afrontan la adversidad con humor. Una de las características esenciales de las personas resilientes es su sentido del humor, son capaces de reírse de la adversidad y sacar una broma de sus desdichas. La risa es su mejor aliada porque les ayuda a mantenerse optimistas y, sobre todo, les permite enfocarse en los aspectos positivos de las situaciones.
- Buscan la ayuda de los demás y el apoyo social. Cuando las personas resilientes pasan por un suceso potencialmente traumático su primer objetivo es superarlo, para ello, son conscientes de la importancia del apoyo social y no dudan en buscar ayuda profesional cuando lo necesitan.
La resiliencia en los niños
Si queremos que nuestros hijos afronten las dificultades de la vida con fortaleza es importante educarles en la capacidad de ser resilientes,
para ello es fundamental nuestro ejemplo, no sobreprotegerles y sobre
todo creer en ellos. No se trata de evitar que se caigan, sino de
enseñarles a levantarse, y para ello tenemos que confiar en que ellos
pueden. Por supuesto, tampoco se trata de exponerles a peligros o
ambientes agresivos “para que se hagan más fuertes”, afortunadamente no
estamos en Esparta. Aportar seguridad y protección es necesario. Algo
importante que podemos preguntarles a los niños cuando tienen un
contratiempo si queremos que aprendan a desarrollar la resiliencia es ¿qué puedes aprender de esto? o ¿qué puedes sacar bueno de esto que ha ocurrido?sábado, 25 de febrero de 2017
Acoso u Hostigamiento, que debemos saber...
lunes, 27 de mayo de 2013
Resiliencia. Es importante decir lo que sentimos.
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Lo que callamos nos puede perjudicar, nos puede frustrar, nos puede enfermar.
Lesbia Mayora González.
Guía práctica para ejercitar la salud emocional.
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Tips para recordar que depende de nosotros sentirnos bien emocionalmente.
Lesbia Mayora González
martes, 20 de septiembre de 2011
Las bondades del masaje Holístico...!

Masaje Holístico
El masaje es un arte milenario que se ha practicado en todas las culturas alrededor del mundo, como medio para recuperar la salud y conservar la mente y espíritu en armonía.
La experiencia de un buen masaje es capaz de transportar al receptor a un profundo estado de serenidad y calma; de establecer un contacto íntimo consigo mismo y devolverle la salud y vitalidad a varios niveles.
Para el practicante se convierte en una experiencia maravillosa también, haciendo danzar sus manos al ritmo de la armonía, entregándose a la intención de generar alivio.
El cuerpo es el lugar de las emociones, es el templo que guarda todas las memorias de la historia personal. El cuerpo mantiene secretos debajo de la piel, y cuando son liberados por medio del masaje, el receptor puede sentirse renovado y rejuvenecido, al saberse libre de aquella pesadez que limita su pleno existir.
Hoy en día, los beneficios del masaje están comprobados por la ciencia moderna, aunque en el oriente han sido utilizados hace miles de años como método eficaz de curación.
Estos beneficios actúan a varios niveles, ayudando al cuerpo, a la mente y al espíritu:
A nivel físico
- Mejora la circulación sanguínea
- Incrementa el sistema inmunológico
- Relaja los músculos
- Ayuda al desecho toxico
- Corrige la postura
- Calma el sistema nervioso
- Disminuye notablemente las enfermedades ocasionadas por el estrés
- Exfolia y promueve la regeneración celular
- Estimula la producción de químicos cerebrales que generar bienestar
- Elimina el insomnio
A nivel mental y espiritual
- Aumenta la conciencia de sí mismo
- Silencia la mente
- Favorece la concentración y la claridad mental
- Crea consuelo y sanación
- Desbloquea emociones atrapadas entre los tejidos
- Funciona como antidepresivo y anticolérico
- Sensibiliza profundamente
martes, 19 de julio de 2011
Para ser saludables... !

¿Qué podemos hacer para prevenir la enfermedad?
- Duerma lo suficiente, si puede más de ocho horas al día. Las deudas con el sueño se pagan caro pues reducen la función inmune del organismo.
- Ríase, inclusive de lo más serio. Con la risa se inunda el cuerpo de endorfinas, es una saludable terapia para prevenir enfermedades. Para Mario Benedetti (poeta uruguayo) hay que "defender la alegría", agregamos que quien defiende la risa cosecha alegría, ella es el mejor reflejo de un estado de ánimo positivo.
- Haga el amor, no menos de tres veces a la semana. Desde hace más de dos milenios los médicos orientales consideraban la importancia del amor y el sexo para el bienestar y la salud física y mental del hombre y la mujer. Estudios recientes demuestran que el acto sexual satisfactorio alarga la vida e incrementa las defensas del cuerpo. Se ha comprobado que a mayor número de orgasmos la calidad de vida aumenta y el riesgo de muerte disminuye.
- Tome conciencia de sus verdaderas necesidades, son el verdadero alimento del alma.
- Relájese, si no, tómelo con calma, más del 80% de las enfermedades están relacionadas con el Estrés.
- Realice ejercicios, es un excelente potenciador de la sensación de bienestar del organismo. Aquí la cantidad importa más que la duración o la intensidad, procure realizarlo entre tres y cinco veces a la semana.
- Duerma la siesta, es la gasolina del día. Aumenta la atención concentración, estimula la agudeza mental, la tranquilidad e incrementa el nivel de energía.
- Armonice los contextos, estamos orientados al placer, por eso fomente una adecuada inversión de energía para el placer con Ud. mismo, con su pareja, con su familia, con sus amigos, en el trabajo y en la comunidad.
- Convierta la crisis en la oportunidad, la profunda movilización de la energía que nos proporciona el conflicto, el desbalance o desequilibrio es en nuestra naturaleza dinámica la principal fuente para el cambio en bienestar. Es el proceso y la oportunidad más hermosa que nos brinda la naturaleza, siempre establezco un símil con los árboles en el verano, se secan hasta el punto de perder su última hoja, al poco tiempo el verdor renace de la nada, este es el ciclo eterno que nos brinda como ejemplo lo obvio, el contacto y la retirada, el terminar para reiniciar, la insatisfacción para la satisfacción, la crisis para la oportunidad.
- Siempre la conciencia ecológica, el equilibrio dinámico de las totalidades integradas, la noción de ser parte de un sistema, el contacto armónico con todo lo que nos rodea, el profundo y sagrado respeto hacia el que es diferente y lo que es semejante a mí, es el único camino hacia la construcción y la presencia. Más que sobrevivir el clamor se encauza hacia el crecimiento y la evolución.
- Dé valor al papel armónico y complementario de los sexos, la realidad contemporánea nos indica que la mujer inteligente, sensible, emocionalmente equilibrada, profesional y responsable está sola. Esta triste afirmación invita a un profundo y serio análisis en sus dimensiones sociales, sobre todo al momento de considerar que el ser humano no se perpetúa en soledad. Asumir la necesidad de la vinculación hombre - mujer es ante todo dar valor y apreciar la amplia gama de enseñanzas que nos permite la comprensión de las diferencias individuales. En todo lo anterior radica un hecho obvio: la mujer no es hombre, el hombre no es mujer, asumir la organización de las relaciones basadas en la complementariedad y solidaridad entre "las dos mitades de la humanidad" (Eisler) evitaría la polarización y la soledad. Al final hay que aceptar que la vida es mujer: el potencial proveedor, integrador, cooperador, conservador y sensible esta allí, dispuesta al encuentro, no a la explotación.
- Tome conciencia de las adicciones, toda adicción evita el contacto con la emoción.
- Acepte que el sueño es el mensaje, el contenido onírico es el mejor mensaje que tenemos de nuestra existencia y de las necesidades que aún no han sido satisfechas, reasimilando las partes negadas y evitadas de nuestra personalidad podemos encontrar el camino real hacia la satisfacción individual y relacional.
- Aliméntese de las emociones que nutren, la alegría, el placer, el amor.
- De se cuenta de las emociones que lo afligen, los estados aflictivos como la rabia, la hostilidad, la tristeza, la depresión, la culpa y el resentimiento ejercen impacto negativo en el sistema inmune y por lo tanto sobre la salud.
- Exprese sus sentimientos con inteligencia emocional, aunque pudiera sonar a lugar común, considero que el respeto a la sabiduría que nos antecedió en todos los tiempos cobran un particular valor, por eso me atrevo a citar de nuevo a Aristóteles, quien lo expresó mejor que nadie hace unos cuantos siglos: "Cualquiera puede ponerse furioso... eso es fácil. Pero estar furioso con la persona correcta, en la intensidad correcta, en el momento correcto, por el motivo correcto, y de la forma correcta... eso no es fácil". (citado de Daniel Goleman)
- Estimule las relaciones, el vínculo emocional estrecho con un ser querido es un factor considerado científicamente como un protector de la salud. El aislamiento social y la soledad prolongada sencillamente enferman.
- Fomente la calidad en las relaciones, no sólo el número es importante, parece más significativo el tener con quien compartir los sentimientos íntimos y mantener un contacto estrecho. El psicólogo Cacioppo afirmó: "Son las relaciones más importantes de la vida, las personas que uno ve día tras día, las que parecen cruciales para la salud". Recuerde esta frase siempre que se encuentre con la pareja, la familia o en el trabajo.
- Cultive la creencia en un ser superior y la compasión, se ha comprobado que la curación tiene más conexión con una actitud de empatía, solidaridad, esperanza y fe que con las intervenciones técnicas y farmacológicas. Para el Dalai Lama la compasión y el altruismo son cualidades necesarias para ser atraído de forma natural hacia nuestros propios recursos internos.
- Deje pasar, perdone, el cristianismo por medio de Jesús nos enseña la importancia de su práctica. Es el mejor antídoto contra el resentimiento y evita cargas emocionales innecesarias, la sabiduría popular bien dice que rectificar es de sabios.
- Aliente la paciencia y la tolerancia, son las virtudes de la salud, recuerde que todo tiene su momento, la paciencia y la tolerancia evitan el malestar de la rabia y la frustración, que se culpe a los demás y se guarden rencores, además de disminuir los enganches y rebusques emocionales con otras personas. Los problemas de salud crónicos están asociados con la impaciencia y la intolerancia, ambas desencadenan ira, hostilidad y hasta agresión.
- Aliméntese con sabiduría y placer, su cuerpo y sus emociones son el reflejo de lo que usted ingiere. El equilibrio en la cantidad y la calidad de los alimentos provee la energía necesaria a su organismo y mente. En los alimentos se encuentran las moléculas necesarias para prevenir o curar algunas enfermedades, de hecho las infinitas combinaciones que se pueden alcanzar a la hora de comer hacen de la alimentación la mejor aliada de la salud.
AME: sencillamente AME sobre todo a Ud.



